martes, 30 de septiembre de 2014

Amo lo nuestro, tan tuyo y mio.

No hay razones para mentir, se me quiebran las pestañas al hablar y tengo que volver a empezar, como si comenzar fuese algo sencillo para mi. Así que decido escribirte una vez mas como siempre hago cuando tu fantasma ronda por mi habitación; ya no existen palabras que puedan calmar estas ansias por tu piel, no existe nada parecido al orden en mi cabeza cuando te vas y la única solución que he podido encontrar es el esperarte pacientemente como una enamorada a su marinero perdido en el mar al que solo quiere volver a ver y abrazar con toda la fuerza que ha ido acumulando con el paso de la espera y las noches de tormenta. Así, justo así yo te espero siempre que te vas, por eso no perdí la fe en que siempre vuelvas, pero eso no hace que la despedida sea menos terrible.
Creo que entiendes cuando te digo que amo agarrar tu mano o acariciar tu cabello, mantener tu olor en mis dedos por la noche y dormirme oliendo a vos, perder los estribos cuando juras amarme mas de lo que yo lo hago; y nunca puedo responder nada a eso, porque realmente siento que soy yo la que te quiere con locura, la que juraría que te ama como ninguna otra persona ha amado en esta Tierra, la que adora tu pequeño y único Mundo en el cual quiero formar parte el resto de mi vida... pero así comencé escribiendo, diciendo que se me quiebran las pestañas al hablar. Por eso mismo no se si algún día pobre decirte mientras te miro a los ojos todo lo que tu tormentoso y amable ser me causa, todos los sentimientos que nunca caducaran que empiezan a acumularse dentro mi. Y a pesar de todo esto y de no poder hacer mas que solo escribirlo, yo te espero a la hora de siempre y en el lugar de siempre para verte volver y abrazarte fuerte, queriendo que cada uno de mis placeres y sentimientos se encuentren en tu cuerpo, que puedan alcanzar tu cálido corazón; mi miedo es que no los notes y no me beses con dulzura, así que para remediarlo no solo te abrazo en silencio y con los ojos cerrados, también te escribo en besos y promesas cada uno de mis sentimientos hacia tu ser de plumas, tembloroso y hermoso.
Te escribo para que puedas escuchar mas allá de mis "Te amo" cuando te los confiese, solo por si abrazarte con miedo a romperte no basta.




domingo, 28 de septiembre de 2014

Una distancia ínfima entre tus ojos y mis ojos.

Hay una llamarada en lo profundo de mi que grita tu nombre, que quiere alcanzarte y quemar todo tu cuerpo para convertirte en cenizas como lo hace el mio cuando te veo llegar. Tus latidos son un arma mortal, a veces no entiendo muy bien porque me abrazo a tus dedos si se que luego voy a morir cuando alguno de ellos roce finamente mi enamorada espalda que espera la noche porque sabe a que hora llegas a besarla, pero lo acepto, yo amo morir en tus brazos.


viernes, 19 de septiembre de 2014

Alta en tus brazos, pequeña y a pedazos.


Que corazón mas noble, un camino torcido, blando y oscuro. Un dolor bajo los pies al dar un sencillo paso, un salto podría matar. Y tu boca kamikaze se pierde siempre a la orilla de mi cuerpo, podría decirse que imita al Sol y luego se esconde, cobarde o dubitativa, aun no he logrado descubrirlo, pero entre todas las bocas cobardemente dubitativas la mas bella (y perdida al borde de mi ser). Y para nombrarte tengo que gritar, merecedor de todo el amor del mundo y el espacio, no es porque quiera ver tu cara de sorpresa al no comprender porque te grito, es porque tu nombre no me entra en lo que es la infinidad de mi alma, me aprieta y me exalta, el aire me olvida y yo lo olvido, pierdo la consciencia, y solo estoy describiendo lo que me ocurre con tu nombre, que quema cuando lo pronuncio y me hace sonreír tontamente, igual que una enamorada sin salvación ni guarda vidas cerca, igual que mis ojos cuando te ven llegar. Y espero que no te sorprenda que deje la puerta abierta cuando se que estas viniendo, que planee cada paso de mi día para que en algún momento pueda volver a encontrarte abrazándome, que ya se que si no te beso igualmente me besaras, que con vos no puedo dejarme estar porque siempre llevas la espontaneidad bajo el brazo, la forma en la que tu libertad se expresa trata de contagiarme y yo salto, aunque podría matarme o doler demasiado...
Suicida hacia tu boca, para siempre.
A la sombra de la felicidad la llame como tu nombre, con un beso en cada borde y una canción para enamorar. Que desbordes mil colores por noche no debe ser casualidad, porque tus abrazos suaves y tormentosos causan lluvia y arco iris en mi interior. Tu cariño palpitante recubre mi cuerpo y lo entrega a la tormenta confiando que llegare sana y salva hacia alguna orilla, y siempre regreso. Tus besos lavan una y otra vez la oscuridad con la que convivo haciéndome sentir que nunca existió algo así dentro de mi, tu voz me hace olvidar el sonido de la lluvia quebrando mis huesos, y tus manos, dulces manos de papel, acarician mis manos,  yo no se porque las mías, no se porque de la forma en que lo hacen, pero no hubo para mi  felicidad mas grande que tus manos en mis manos,
tu futuro pegado al mio, construido con los mismos ladrillos y abrazos planeados para toda una eternidad. 
Ay, si yo pudiera por un segundo dejar de ceder ante tus caricias mi piel se quebraría, seca y fría, mis ojos palpitando el dolor de no ser observados por los tuyos, mi boca agrietada esperando el roce de tu suave boca. Siempre seré débil ante tu ser, ante tu sonrisa que explota en mis sonrientes labios, porque nunca encontré algo que me haga sentir mas viva que besarte mientras sonríes. 


miércoles, 10 de septiembre de 2014

No puedo explicarte con palabras lo que causas
no puedo escribirte nada sin ellas
mi ser ya no sabe como manejar tus miradas 
la noche nos canta...
no sobran caricias ni ventanas cerradas.

Si mis besos no alcanzan tu sombra,
llegaran a tus ojos como dardos
los placeres de mi boca
y si de tus dedos no salen chispas al tocar mi cuerpo
yo te diré, amor mio, habré muerto. 

miércoles, 3 de septiembre de 2014

La galaxia de personitas

Un charco de agua en el suelo, una zapatilla sucia de barro y de pena y un montón de ropa que no es mía ni tuya sobre la cama, estorbando. ¿Desde cuando mi habitación se torno así? Seguro desde que no entras, desde que no te asomas desde la puerta y me miras pidiendo un permiso que sabes que tienes. 
Y este charco de agua sigue acá, y aquella ropa sigue sin dejarme sentar sobre mi cama. 
¿O es que esa ropa sucia es un montón de tu ausencia?
¿O es que ese charco de agua es el espejo que espera un reflejo? Ya no el mio, quizás espera el tuyo o en su defecto la suela de tus zapatos... 



Siempre hice lo que pude para no salir herida, pero el amor siempre fue mi debilidad, mi deseo y el verdugo destinado a mi vida; y si tus manos quebradas de pena me rozan la espalda, yo no se realmente que sera de mi corazón despistado, despiadado, que prefiere el roce de tus rotos y cálidos labios a un algodón suave, un colchón de amores tibios, a la caricia inerte de alguien que por dentro me odia y dice quererme. Aunque duerma desprotegida bajo el puente del amor... tu mirada sincera, tu mano grande y suave, tu ser de lata, sal y azúcar (así como el mio) ¡Que amor mas real! Que felicidad perdida me sorprende entre la inquietud de tus dedos que no saben si tocar o no la yema de los míos. Aunque salga herida de un millón de formas distintas, no voy a decidir que te amare incondicionalmente aunque me hielas, aunque me hieras; decido creer en tus besos desprolijos y suaves, en tus manos temblorosas y colmadas de amor, en tus palabras que piden dejar de soñar a gritos y hacer aquellos sueños reales. Y que belleza tu sonrisa, gigante como el sol. No quiero salir herida... pero ¿Como no desear quemarme en esa boca? Yo te amo, quizás porque ya estoy cansada de mentirme, quizás porque las aves solo cantan tu nombre, quizás porque la noche solo se vuelve una galaxia llena de estrellas brillantes cuando miro tus ojos...