lunes, 17 de noviembre de 2025

Silencios

Antes el amor era otra cosa, 

un fantasma ocurrente y disperso,

perdido, sordo, mudo,

travieso y escapista. 

No era claro el proceso, 

aquel donde el corazón en un tropiezo,

dejaba de visitar tumbas, como un errante nocturno, 

y comenzaba a esperar el sol, paciente, despierto.

El anhelo mantenía la fantasía a flote,

la pulsión se hacia latente y aún, 

entre espejismos, esbozos de amores irreales, 

nada se sentía bien, 

¿asi es como debería ser?

Y vos, 

como si fueras la estrella que guía a los perdidos, 

en medio de mi bosque infinitamente oscurecido,

sin caminos, sin claros, sin luna. 

Vos, 

como una lluvia que trae vida en mi campo inerte, 

dándole una segunda oportunidad de vivir a mis flores silvestres, 

haciéndolas resucitar bajo tus pasos.  

Vos, 

amado en el silencio que dejas cuando te vas,

donde extrañarte eternamente no se siente tan mal, 

y nuestro amor, un intercambio equivalente:

donde tu luz me encuentra en mis noches mas oscuras,

y mi calidez te espera cuando necesitas descansar.

Incluso cuando las luces se apagan,

cuando el telón se cierra,

cuando ya no queda nadie mirando y el silencio encuentra un hogar en mi,

sé que te amo. 

Así es como sé que no existe un sentimiento mas sincero. 

Así es como me siento en paz a esperar tu regreso. 

Así es como quiero amarte, como una fuente inagotable, 

en los silencios y en los inviernos,

en las noches y en los incendios.

En la magia que ocurre cuando estamos juntos,

y en la dulce espera de abrigarte una vez mas.