Y que extremadamente valiente era amarlos.
Y cuanto dolor me ha costado tapar para llegar a lograrlo.
Y cuanto he tenido que perdonarlos.
(O cuanto rencor tuve que ocultar)
Realmente ni yo se cuanto me ha costado, no lo puedo dimensionar.
En esos recuerdos tan dolorosos, eras invisible para mi,
tapada por un monstruo mayor, mas atemorizante,
paralizante, mas peligroso.
Aunque te veía todo el tiempo en mi mente, siempre presente,
nunca estuviste cuando te necesitaba de verdad,
cuando las lagrimas salían,
y los gritos invadían nuestra casa
¿Dónde te escondías?
¿Por qué la que quedaba en medio de la tormenta era yo?
¿Esta mal que me enoje que siempre hayas estado en resguardo?
a pesar de mi,
a pesar de mi cuerpo,
a pesar de mi amor,
¿Soy una mala persona por pensar asi?
O quizás debería dejar de mirar lo profundo de mi dolor,
para mirarlos a los ojos y decirles que aunque los amo, no puedo respetarlos,
(o quizás la palabra que estoy buscando, es perdonarlos)
decirles que me dejaron sola, que me hicieron sentir inservible, invisible
que crecí con miedo a expresarme, con ganas de escaparme lejos,
y de hecho lo hice,
y aprendí que a varios kilómetros los golpes no duelen tanto.
Pero esta vida llena de dolores es toda de ustedes,
y responsabilizarlos quizás sea el primero de muchos pasos,
¿Si ustedes eligieron esta vida para mi, entonces que vida elegiria yo?
¿Cuánto dolor mas estoy dispuesta a fingir que no existe para preservar el amor de personas que no me aman de forma sana?
¿Cuántas oportunidades estoy perdiendo por miedo a vivir una vida elegida por mi misma?
Ya les permití tomar demasiado de mi vida, mis logros, mi autoestima,
mi amor propio, mi propia voz, mis expectativas.
Sigue sin ser una guerra digna de ganar cuando solo me siento perdedora a la sombra de sus errores.
Errores que no son mi responsabilidad y nunca lo fueron.
Este miedo a sentirme grande me lo enseñaron ustedes,
yo nunca naci sintiéndome asi,
nunca me sentí comoda sintiéndome impotente,
y realmente jamás lo fui, hice todo lo que pude con unas manos pequeñas,
hice cosas mas dignas de las que ustedes hicieron a una edad donde vivir me dolia,
no tengo nada de lo que avergonzarme ni culparme,
mi cuerpo y mi mente necesitan descansar de esta guerra infantil,
y volverse gigante.